Día 13 - Isla Magdalena e Isla Marta

5.15 suena el despertador, que hay que estar dónde las expediciones a las 6.20. 

Esto no está muy organizado y hay una cola para pagar que tela... además citan a todo el mundo de todas las excursiones a la vez, así que 45 minutis después seguimos esperando a arrancar.
Llegamos al embarcadero y allí nos esperaun pequeño barco naranja, el camino a la isla Magdalena (reserva de pingüinos magallánicos), de camino vemos unas cuantas ballenas sei y lobos marinos pescando.

En la isla segúnos cuentan hay unas 300 o 400 parejas de pingúinos y en esta época los bebés ya han salido del huevo, pero siguen dentro de la madrigera porque no tienen plumas. El paseo es de 1km y es en forma 0 y hay muchísimos pingüinos además de gaviotas. Y de vez en cuando cruzan el camino para llevar comida a sus bebés.

Después de una horita, nos volvemos al barco, y nos dan un café hirviendo y una bolsa de galletas. 20 min más tarde llegamos a Santa Marta dónde hay unos 300 lobos marinos, los machos pesan al rededor de 300kg y las hembras unos 150kg y son doraditas. Unas cuantas fotos después vuelta al embarcadero con otros 45 min de viaje. El karma nos vuelve a acompañar y hace un día espléndido sin viento y cob bastante sol, según nos comentan ayer y antes de ayer no salieron por el mal tiempo. Y cuando hace regu no van a Samta Marta, asi que hemos tenido suerte.

Después una vez de vuelta en Punta Arenas vamos a tomarnos un café de verdad a Wake Up y de turi-compras. En la tienda donde compramos los mini peluches de pingüin, nos recomiendan una cervecería artesana y allá que nos vamos dando un paseo (largooo), cuando llegamos, resulta que no te las puedes tomar allí que solo las venden, y al salir un perro nos asusta. Volvemos al centro callejeando y a los 20 min o así encontramos un bar, donde disponemos a tomarnos una birra, cuando descubro que no tengo el móvil! Susto total!

Me vuelvo andando el camino hasta dónde me acordaba, cuando ya no se seguir vuelvo al bar, vamos Lupus y yo tooodooo el camino de vuelta y ahí en el suelo una hora y pico después donde el perro que nos asustó ahí estaba el móvil en suelo... 

Nos volvemos por segunda vez al centro y ahora sí, nos tomamos una merecida cerveza en La Luna, después volvemos a casa a dormir la siesta y volvemos a La Luna a cenar.


























Comentarios